ACTIVIDADES PARALELAS RESCATE: MARTA RODRÍGUEZ PROYECCIONES Chircales. 1966-1971, 42’,
Colombia, 16mm, B/N* Este Documental está basado en una investigación antropológica previa, realizada por Marta Rodríguez. Chircales es para sus realizadores un punto de partida para introducir dentro del trabajo de la elaboración de un documental la dimensión de las Ciencias Sociales, lo que nos permitirá penetrar con más profundidad en el mundo de estos desplazados. Durante los 5 años de la realización de CHIRCALES, los autores han aportado una metodología para la realización de un Cine Documental, en condiciones de violencia política y no-existencia de Escuelas de Cine, ni casas productoras de documentales, con las únicas herramientas de una cámara y una grabadora, han logrado durante 5 años, mostrar la poesía, la violencia, y la explotación de la familia Castañeda.
La película hace un énfasis en la significación de este momento del proceso, en lo que significa para ellos”ver políticamente el pasado y pensar históricamente en el presente”. Recuperar críticamente la historia como culturas, para adherir el pasado, a la necesidad de transformar el presente, asumiendo que un pueblo que no tiene control sobre su pasado, no puede tener control sobre su presente, ni una opción futura. Un intento de cine “cultural”. Una propuesta, de asumir artísticamente el contexto dentro del cual un film es producido. Es un film concentrado básicamente en los procesos de pensamiento, que intenta acercarse al subconsciente de una cultura indígena andina, con la dialéctica con la que inter-actuan al interior de una realidad, Diablos y señores feudales o terratenientes, siervos y dueños, análisis y poesía, organización y magia, mito e ideología. Amor, mujeres y flores. 1984-1989,
52’, Colombia, 16mm, color En la Sabana de Bogotá empresarios
de Estados Unidos, Francia y Japón, en los años 70 dan inicio
a la INDUSTRIA de la Floricultura. Aprovechando la mano de obra barata,
y las condiciones climáticas, se llega a producir, con muy bajos
costos. Como el cultivo de las Flores es propio del trabajo femenino,
dan empleo a unas 70.000 Mujeres. Como las flores se producen para la
exportación, esto exige el uso de pesticidas, pues sus condiciones
deben ser óptimas, trayendo como consecuencia graves alteraciones
en la salud de las mujeres, y casos de muertes por la peligrosidad de
los pesticidas. Nacer de nuevo. 1986-1987, 30’,
Colombia, 16mm, color Inicialmente conviven con estas familias damnificadas hasta que son trasladados a viviendas construidas por RESURGIR, entidad que maneja las Ayudas Internacionales. Los ancianos no son beneficiados con la vivienda por su avanzada edad, al considerar RESURGIR que ellos no pueden responder económicamente por las cuotas. Se marchan las familias y quedan los ancianos solos, abandonados en el inmenso estadio por RESURGIR y la CRUZ ROJA. Es aquí donde la película penetra su realidad. Ante esta situación y por necesidad de sobrevivir, se producen dos reacciones: María Eugenia, que ama profundamente la vida, pues es campesina raizal, llega a mendigar ayuda en la plaza de mercado de Honda para ella y sus animales, y no dejarse “Morir de hambre”. Carlos Valderrama, que fue albañil durante cuarenta (40) años, ya inhabilitado físicamente a causa de la artritis y por su avanzada edad no consigue trabajo. Lo único que lo alienta es el amor de María Eugenia, ya que su valor frente a la vida es para Carlos la única posibilidad de sobrevivir. Así se enamora de María Eugenia y quiere casarse con ella. Nacer de nuevo, es una crónica de la tercera edad, la lucha de la vida frente a la muerte. El tema principal es “el valor de vivir, el valor hasta para morir”, como dice al final de la película María Eugenia Vargas. Es también un reconocimiento del trabajo cinematográfico de 20 años, al cineasta colombiano Jorge Silva–compañero de Marta Rodríguez con quien inicio el trabajo de filmación de este documental y que lamentablemente falleció durante el rodaje el día 27 de enero de 1987. Es el compromiso de continuar nuestro trabajo cinematográfico por el cual dio su vida, “Dándole la voz a los que no la tienen” (Jorge Silva). Hijos del Trueno. 1994-1998, 54’,
Colombia En los años 30 el líder Manuel Quintin Lame inicio las luchas por la tierra, programa que retoma el consejo regional indígena del Cauca CRIC en 1971, que actualmente es la organización que los representa. El departamento del Cauca, que reúne la mayor parte de la población indígena del país: Paeces, Guambianos, Yanaconas y Coconucos, fue aprovechado por el narcotrafico para el cultivo de Amapola, de la que se extrae el látex necesario para la elaboración de la Heroína. En el mercado internacional de la droga, la Heroína representa un ingreso económico 4 veces mayor que el de la Cocaína. De otro lado el indígena, mano de obra barata, arrienda o vende sus tierras a bajo costo. Además desconocía la gravedad y los riesgos de estar ligado a estos cultivos ilícitos. La apertura del mercado a la competición internacional provoco una grave crisis en la agricultura, la caída del precio del café y del fique, que representaban la mayor fuente de ingresos para el indígena, abrió el camino para el cultivo de la Amapola. La oficina de antinarcoticos, financiado por los Estados Unidos, ha implementado la erradicación del los cultivos ilícitos utilizando herbicidas de alta toxicidad como el glifosato. Estos hebicidas están causando graves daños a la salud humana y a la ecología. Ya han reportado varios casos de niños con malformaciones congénitas.El lunes 6 Agosto de 1994, un fuerte terremoto azoto la comunidad indígena Paez, arrasando 12 resguardos y 9 cabildos indígenas. Murieron 1500 personas y hubo 1000 desaparecidos. La avalancha del río Paez expulso a los indígenas de sus territorios ancestrales. Este documental trata sobre las implicaciones de los cultivos ilícitos en las comunidades indígenas del Cauca y en el mundo místico de los Paeces, pues la avalancha del 6 de junio de 1994 es interpretada por sus medicos tradicionales como un llamado de la Madre Tierra que se siente agredida por la deforestación y los cultivos de Amapola. Así por medio del mundo místico los Paeces toman conciencia de la agresión a la Madre Tierra y dejan de cultivar la Amapola. Una casa sola se vence. 2003-2004.
48’, Colombia, Betacam Es con algunas familias pertenecientes
a esta población desplazada y oriundas de la región del
Choco y Urabá Antioqueño, –región del pacifico
Colombiano– con las cuales he trabajado los últimos tres
años, que me han proporcionado a través de sus testimonios
los elementos para la realización de este documental, cuyo objetivo
es hacer oír la voz de quienes viven la guerra en Colombia, especialmente
a través de las Mujeres que la padecen. La violencia del desplazamiento, la vida en el puerto de Turbo, en un barrio obrero, trabajando sin ningún medio para educar a sus cuatro hijos, la soledad y la perdida de su esposo, llevan a Marta a enfermarse de pena moral, para finalmente morir en agosto del año 2002. Es a su memoria que dedicamos este documental, como un homenaje a su lucha a su resistencia, y como un doloroso ejemplo de las madres, que en Colombia, victimas de la violencia y el desplazamiento, mueren prematuramente dejando un país lleno de huérfanos. Marta pertenecía a Clamores, una organización de mujeres desplazadas del Cacarica –Región del Bajo Atráto en el choco– que pidieron Reubicación urbana en Turbo, un puerto marítimo ubicado en el Golfo de Urabá sobre el mar Atlántico Colombiano. A la mayoría de estas mujeres les asesinaron su esposo e hijos y ya no tienen las condiciones físicas ni psicológicas para volver a sus territorios; tampoco existen las garantías mínimas de seguridad que permitan su sobrevivencia allí. *Notas de las películas facilitadas por la directora |